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Lectura y niños/as: el tesoro de LECXIT

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lectura per a infants

Natàlia Martínez - @ohcontes

Por fin es martes, 17 h de la tarde.
Bruna ha dicho hasta mañana a todos sus compañeros y compañeras de clase y ha merendado en el patio de la escuela. Ya queda nada y menos, está preparada para encontrarse con Rosa por primera vez. Y ella todavía no lo sabe, ¡pero esta será la mejor tarde de la semana!
Nervios, ilusión y una cierta inquietud: estos son los ingredientes que alimentan la semana, tic-tac, tic-tac.
Hasta que la puerta de la escuela se abre de nuevo y entra ella, Rosa, maestra jubilada, con una sonrisa gigante, unos ojos que brillan y un libro grande y rojo debajo del brazo. Es el libro elegido con acierto para la ocasión que espera ser leído en compañía. Encuentro y presentación tímida entre Bruna y Rosa, y ahora sí, empieza la aventura.

Rosa es una de las más de 2.000 personas voluntarias del programa LECXIT que, gracias a su compromiso, entusiasmo y dedicación, comparten una hora a la semana con un niño o niña de cuarto, quinto o sexto de primaria, para generar experiencias emotivas y emocionantes alrededor de la lectura. La emoción como motor, la motivación como energía que pone en marcha un proceso de aprendizaje hacia el éxito educativo. Y desde esta emoción que ya se respira en el primer encuentro, cada una de las horas que pasarán juntas Rosa y Bruna será un hito importante en este camino.

De hecho, el libro que ha elegido para hoy Rosa, el primero de todos los que compartirán, es La Niña de los Libros de Oliver Jeffers y Sam Winston (Andana, 2016). Y es tan especial porque esta obra respira toda la esencia de LECXIT, el alma del proyecto: en el álbum, un niño es cogido de la mano por la Niña de los Libros, una niña que viaja a través de su imaginación para recorrer con niños y niñas un mundo lleno de palabras, los bosques frondosos de cuento y los castillos habitados por monstruos y brujas. Esta Niña estrecha la mano del niño, le acompaña y alienta, siguiendo trazados infinitos de letras que marcan los caminos de las historias. Y es que a partir de esta tarde, Rosa será la Niña de los Libros que guiará a Bruna por el universo de la lectura, explorando juntas un mundo nuevo por descubrir.

Llibres per a infants

LECXIT es compartir viaje con esos niños y niñas que, como Bruna, no siempre entienden lo que leen, que quizás sí que reconocen las letras, las sílabas, las palabras, pero no los mensajes que se esconden entre ellas. Códigos que se hacen indescifrables, significados que se hacen incomprensibles. Y sin significados no hay historias. O todavía peor, sin comprensión de eso que lees, la escuela, y, por tanto, la vida, se hace más cuesta arriba… LECXIT es un empujón cariñoso y generoso para superar poco a poco esta subida.

En Cataluña, 1 de cada 4 niños o niñas tiene un nivel de lectura bajo cuando acaba la educación primaria. Que este niño o niña no disponga de un nivel óptimo de comprensión lectora le compromete negativamente en su rendimiento académico y le puede evocar directamente al fracaso escolar. Pero está claro, este fracaso en la escuela también le afecta en ámbitos que van más allá del educativo.

En Cataluña, 1 de cada 4 niños o niñas tiene un nivel de lectura bajo cuando acaba la educación primaria.

Bruna hace tiempo que se enfrenta a los textos y le parecen oscuros, como trabalenguas complejos que no fluyen nada y casi se le atragantan. Y esta sensación lo complica todo, con problemas emocionales importantes: inseguridad, miedos, baja autoestima y un autoconcepto dañado dibujan el retrato de ese niño o niña que no entiende un cuento leído, y que, en consecuencia, tampoco comprende el problema de cálculo matemático, la explicación de una página del cuaderno de medio natural o las instrucciones de un juego de mesa. En la vida, la lectura nos rodea, todo es lectura, y si la lectura cuesta, todo cuesta.

Esta es la misión última de LECXIT, su objetivo primordial: impulsar el éxito educativo a través de la mejora de la comprensión lectora para garantizar el desarrollo del niño o niña no solo educativo, sino también social y emocional. Crear experiencias de aprendizaje motivadoras y significativas que permitan a los niños y niñas participantes convertirse en lectores más competentes para todas las áreas de la vida.

Pero delante del reto de la lectura, ¿qué nos hace falta para poner luz y comprender los mensajes escondidos entre las letras? ¿Cómo pueden los voluntarios y voluntarias de LECXIT iluminar el camino y dar este impulso hacia el éxito?

Hagamos un experimento, pongámonos en el lugar del niño o niña de LECXIT e intentemos leer un libro que no está escrito en nuestro idioma, que tiene palabras indescifrables que, en principio, no son comprensibles para nosotros. El libro es ¿Mau Iz Io? de Carson Ellis (Barbara Fiore, 2016), una historia explicada a partir de la conversación entre diferentes insectos, un diálogo entre luciérnagas, caracoles, orugas, grillos y otros bichos que observan el crecimiento de un brote verde y que está escrito en un supuesto idioma insectiano.

Si exploramos solo el texto, encontraremos bocadillos incomprensibles y letras sin sentido que hacen imposible construir su significado (¿Mau Iz Io?; Iz muña-muña; Yuyo-yaneta…). Pero, ¿y si ampliamos la forma de leerlo? ¿Y si hacemos una lectura teniendo en cuenta todos los aspectos que nos ofrece la obra?

Si acompañamos el texto con las ilustraciones del álbum, con la secuencia de acciones que nos muestran las imágenes, con una lectura en voz alta que juega con la entonación, descubriendo interrogantes, exclamaciones, resaltando sorpresa, decepción y alegría entre sus protagonistas. Y todavía más, si jugamos con el ritmo y la pausa, con el paso de página y la materialidad del objeto libro… Si lo leemos de forma completa, en cuestiones de minutos se nos iluminará el texto y descubriremos cuál es la historia, de qué nos habla la obra más allá de sus primeras palabras encriptadas e indescifrables: el ciclo de la vida, el descubrimiento y la aventura, el paso del tiempo y la transformación, la naturaleza en su esplendor, las consecuencias de los actos en el medio ambiente… Y así encontramos, en medio de la oscuridad, ¡la luz! Encender la luz, esto es precisamente lo que puede llegar a hacer el mentor o mentora LECXIT.

Porque la actividad de leer es mucho más que entender un texto. La buena comprensión lectora es aquella que, aparte de las letras, pone en funcionamiento la interpretación de todos los elementos que componen el mensaje. Leer todo aquello que encontramos por escrito en el texto y entre las líneas, pero leer también aquello que se esconde detrás de las letras y darle significado a todo, de forma completa y global.

Bruna hoy ha empezado su camino hacia una comprensión lectora global en el cual Rosa le regalará las llaves para abrir los significados de los textos y disfrutar de la lectura como experiencia de vida. Son llaves que definen cada sesión, que hacen de cada encuentro un momento especial de crecimiento y consolidación.

Estas siete llaves que hacen la magia son los grandes valores del programa LECXIT:

1. Un acompañamiento individualizado desde la presencia absoluta de quien está a tu lado una hora a la semana durante casi todo el curso escolar. Una presencia que, de forma natural y espontánea, creará un vínculo fuerte y afectivo.

2. La escucha activa sin esperar nada a cambio y con un interés real por conocer tus gustos y preferencias, tus inquietudes, y también por descubrir juntas nuevos universos, por explorar y compartir.

3. La confianza de quien sabe que cada tarde será una nueva oportunidad ante el reto, sin prejuicios ni críticas, con el respeto y la generosidad, creyendo totalmente en las potencialidades y capacidades del niño o niña que tiene al lado.

4. La paciencia casi infinita y la calma de quien no tiene prisa. Con tranquilidad y perseverancia, paso a paso. Siendo flexible y adaptándose al ritmo de cada persona. No hay meta, solo se tiene que disfrutar del trayecto.

5. La empatía de quien camina a tu lado y se esfuerza para hacerte más fácil y accesible el camino, convirtiéndose en un punto de referencia y apoyo importante.

6. El afecto y el aprecio que acompaña cualquier propuesta, cualquier elección de libro, de actividad o de juego, y cualquier conversación durante la sesión. Recuerdos bonitos que se construyen y se comparten con la pareja lectora.

7. El reconocimiento y el refuerzo positivo por el esfuerzo de cada día, superando poco a poco las dificultades, valorando cada éxito, cada página, cada libro leído, cada aprendizaje logrado, cada experiencia vivida.

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Y por encima de estos siete valores, que son verdaderos tesoros, hay uno de especial y muy preciado, uno que cuando no lo tenemos lo deseamos como oro puro: el tiempo. Tiempo de calidad, tiempo de verdad, 60 minutos completos cada semana, durante meses. El tiempo sin condiciones que la persona voluntaria regala al niño o niña cada tarde. Quienes lo viven dicen que los minutos de la sesión pasan volando, y que cuando se acaban ya están deseando que vuelen todavía más los seis días siguientes para volver a vivirlos de nuevo. Tic-tac, tic-tac, y llegar con ilusión a la próxima cita LECXIT.

Y en el goteo de los minutos, uno tras otro, la semilla que se planta en tierra fértil en ese primer encuentro empieza a crecer a ritmo lento, pero seguro. Se riega cada tarde, cada semana, y así, poco a poco, germina un brote verde, como el del libro “¿Mauz Iz Io?”. Y una vez pasadas algunas semanas, el brote despunta y se abre una flor preciosa de colores llamativos y alegres. La semilla de la comprensión lectora ha florecido y ahora Bruna ya puede disfrutar del libro que hoy ha traído Rosa, del poema que han elegido juntas y del cómic del cual todo el mundo habla a la salida de la escuela.

Así, gracias al compromiso, dedicación y aprecio de las personas voluntarias y el vínculo auténtico y significativo que se crea en la pareja, los niños y niñas como Bruna empiezan a creer de nuevo en ellos mismos, en sus capacidades, se sienten valorados, pasan a relacionar la actividad de leer con un momento positivo de goce y diversión, y descubriendo nuevas maneras de interpretar textos y experimentar con la lectura, confiados y cómodos ante el error o la dificultad que ya no les asusta. Esta autoconfianza y este volver a creer en uno mismo como persona capaz del reto, este es el verdadero tesoro que es LECXIT.


JEFFERS, O; WINSTON, S. La Niña de los Libros. Andana, 2016.

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